Cada cerveza artesana tiene su propia personalidad. Xela está hecha con ese puntito de Sherry auténtico que le da ese toque canalla, ese punto arrebatador que hace que te entregues y te fundas con el lugar donde la tomas. Porque el lugar es importante. ¡Vaya si lo es!

Nuestro sabor es este y no otro porque el lugar donde nace Xela nos marca. Por eso, aquí te dejamos algunos de esos lugares que para nosotros son especiales y donde recomendamos encarecidamente saborear lentamente nuestra cerveza artesana Xela:

 

  1. Bajo el casco de una antigua bodega. El alma de Xela es el Sherry y dónde mejor que paladearla que en ese lugar de origen que la hace diferente de cualquier otra cerveza artesana. Ahí, rodeados de viejas botas de vino, de albero, de velo en flor, de ese olor especial que solo las viejas bodegas centenarias tienen… No te puedes perder una experiencia de este tipo.

 

  1. En un tabanco o tasca. Son tantos los lugares cool en los que nos imaginamos tomarnos una cerveza artesana de esas auténticas: Nueva York, Praga, Berlín, Viena… Pero no nos engañemos: dónde vas a poder tomar mejor tu cerveza que en una tasca centenaria, donde puedas decir “Ponme una Xela” y que te sorprendan con una tapita de lo que sea. La cerveza artesana Xela nace en Jerez porque el modo de vida aquí es muy peculiar, porque aún perviven este tipo de establecimientos.

 

  1. En una vieja plaza emblemática. Las plazas son todo un homenaje al arte y el reflejo de la vida de una ciudad o pueblo. Conocer una ciudad es conocer sus plazas, rodeados de alguna vieja iglesia, monumento u obra de arte. Beber una Xela aquí, en cualquiera de sus históricos establecimientos, bajo sus soportales, sentados junto a sus fuentes o escaleras es paladear la belleza de lo artesano por fuera y por dentro. Y la vida.

 

  1. En un bar de tapas. Xela es picoteo, conversación, confidencias… Imprescindible pedirte tu cerveza artesana para abrir boca. Y ya, si eso, pues te quedas a comer y la acompañas de esas tapas tan nuestras: ese maravilloso concepto que viene de “tapar” las copas de vino con un trozo de pan y alguna cosa rica encima. ¿Aún no conoces con qué puedes combinar tu cerveza artesana Xela?

 

  1. En un restaurante de cocina casera. Y, por fin, llegas a ese lugar donde puedes pasarte horas conversando, bajo la tranquilidad necesaria en el comer te la da la cocina… y el ambiente. Se come porque nos divierte, porque buscamos lo auténtico, porque es lo que nos acerca a nuestro amigos. Por eso, la comida tiene que ser natural. Y por eso hay que acompañarla de una bebida natural, artesana. Y Xela es muy buena elección para esos amantes de la cerveza artesana.

 

Estos son nuestros imprescindibles. Pero tú también tienes tus propias vivencias y lugares que los demás están deseosos de conocer. Y tus propios ingredientes. Y tus propias formas de hacer las cosas. Acompañarlas con una Xela será una buena decisión.

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